Beneficios de la Sabiduría
«haga clic aquí para compartir, ayúdanos a llevar la Palabra de Dios a más personas»
20 Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones.
21 No se aparten de tus ojos;Guárdalas en medio de tu corazón;
22 Porque son vida a los que las hallan,Y medicina a todo su cuerpo.
23 Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón;Porque de él mana la vida.
24 Aparta de ti la perversidad de la boca,Y aleja de ti la iniquidad de los labios.
25 Tus ojos miren lo recto,Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante.
26 Examina la senda de tus pies,Y todos tus caminos sean rectos.
27 No te desvíes a la derecha ni a la izquierda;Aparta tu pie del mal.
Reflexión
Guardar el corazón no es cerrarlo ni ponerle un muro, sino cuidarlo de la amargura, del enojo y del cansancio, para que lo que reflejes sea siempre algo limpio, sincero y en paz. Al final, Dios no mira la fachada; mira la intención, la transparencia y lo que guardo en lo más profundo de mí. Este pasaje enseña que, así como no puedes ver tu rostro claramente en el agua hasta que esta se calma, tus intenciones, pensamientos y motivaciones internas son las que realmente definen quién eres por dentro, por encima de las apariencias externas.
