2 Samuel 23:3-5

Últimas palabras de David

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3 El Dios de Israel ha dicho,
Me habló la Roca de Israel:
Habrá un justo que gobierne entre los hombres,
Que gobierne en el temor de Dios.
4 Será como la luz de la mañana,
Como el resplandor del sol en una mañana sin nubes,
Como la lluvia que hace brotar la hierba de la tierra.
5 No es así mi casa para con Dios;
Sin embargo, él ha hecho conmigo pacto perpetuo,
Ordenado en todas las cosas, y será guardado,
Aunque todavía no haga él florecer
Toda mi salvación y mi deseo.

Reflexión

Seguridad en la gracia, Al igual que David, podemos confiar en que la fidelidad de Dios trasciende nuestras limitaciones humanas. Nuestra seguridad no descansa en nuestras fuerzas, sino en la Roca que sostiene el pacto.En un mundo marcado por el cambio constante y la incertidumbre, hay un fundamento que jamás se conmueve: Jesús, la Roca de Israel.
​Las tormentas de la vida, las dudas y las pruebas pueden sacudir nuestra cotidianidad, pero cuando nuestra fe está arraigada en Cristo, no hay viento ni marea que pueda derribarnos. Él no solo es un refugio seguro donde resguardarnos en el día malo, sino también el manantial de agua viva que restaura el alma y renueva la esperanza.
​Edificar sobre esta Roca significa caminar con la certeza de que su amor es incondicional.

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