Mateo 18:10-14

Parábola de la oveja perdida

10 Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.
11 Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.
12 ¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado?
13 Y si acontece que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por aquélla, que por las noventa y nueve que no se descarriaron.
14 Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.

Reflexión

Esta palabra nos recuerda dos cosas importantes hoy, que nunca estamos tan perdidos como para que el amor de Dios no nos alcance y segundo, que si Dios ama así a cada persona nosotros no podemos rechazar ni juzgar a nadie. ¡Cada vida importa para Él! debemos ser más empáticos, y cuidar de quienes nos rodean ayudar al prójimo ser solidarios recordar siempre que, en el corazón de Dios, cada uno de nosotros somos irremplazable.

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